jueves, 30 de julio de 2009

Se ahonda la brecha entre Caracas y Bogota.

El hallazgo de armas de procedencia venezolana en poder de las FARC sigue distanciando a los gobiernos de Colombia y Venezuela, que este miércoles discreparon en torno a si el primero informó al segundo de los hechos antes de "salir a acusar''.
Un día después del que el presidente venezolano, Hugo Chávez, anunciase la congelación de las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia, su vicepresidente, Ramón Carrizales, dijo que "lo correcto y lo sano'' hubiera sido que el gobierno colombiano "informara'' para que se activasen los mecanismos correspondientes.
Casi al mismo tiempo, un comunicado oficial colombiano señalaba que el canciller de Colombia, Jaime Bermúdez, le entregó el pasado 2 de junio a su colega venezolano, Nicolás Maduro, un documento en el cual "se evidencia'' que las FARC poseían tres lanzacohetes pertenecientes a un lote vendido por Suecia a Venezuela en 1988.
El gobierno sueco confirmó por los números de serie que los lanzacohetes incautados en octubre de 2008 a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fueron vendidos a Venezuela, y le pidió explicaciones a la administración de ese país acerca de cómo fueron a parar a ese grupo considerado "terrorista'' por la Unión Europea.
La divulgación ahora de una incautación que data de octubre de 2008 ha servido de detonante a una crisis que se incubaba desde que este mes se conoció la negociación en curso para que EEUU use bases militares en Colombia, tras la no renovación del contrato que tenía para operar la de Manta (Ecuador).
Carrizales negó que el gobierno venezolano suministre armamento a grupos irregulares colombianos, aunque aseveró que actuará "sin contemplaciones'' si descubre que "alguien'' dentro o fuera de la Fuerza Armada Nacional lo ha hecho.
''Si descubrimos que alguien está traficando de alguna manera o tiene relación de alguna manera'' con irregulares colombianos, "pues nosotros actuaremos. No tenemos compromisos ni contemplación con alguien que infrinja la ley'', declaró el vicepresidente venezolano.
También tachó al gobierno de Colombia de "cínico'' y "caradura'' por acusar al venezolano por un armamento que a causa del conflicto interno colombiano se ha "extraviado'' en la frontera.
En Costa Rica, donde el mandatario colombiano, Alvaro Uribe, participa en la Cumbre de Tuxla, su secretario de prensa, César Mauricio Velázquez, leyó una declaración de diez puntos que, según dijo, por ahora va a ser el único comentario oficial respecto al roce con Venezuela.
Según la declaración, Bermúdez entregó también a Maduro "información documental en la cual dos cabecillas de ese grupo terrorista de las FARC mencionan la colaboración por parte de tres altos funcionarios del gobierno venezolano en la entrega de lanzacohetes de características similares a los que posteriormente fueron incautados por la fuerza pública colombiana''.
El gobierno colombiano aseguró que transmitió a Venezuela esta información "de manera discreta con el propósito de obtener una aclaración'' por parte de la administración de Chávez, pero hasta ahora "no ha dado respuesta alguna''.
La declaración oficial también advierte que el gobierno colombiano ha recibido información de que las FARC están tratando de obtener "misiles tierra-aire a través de traficantes internacionales de armas de otros países''.
Chávez advirtió, cuando ordenó el "retiro'' del embajador venezolano en Colombia, Gustavo Márquez, y congeló las relaciones comerciales, que romperá definitivamente los lazos con Colombia si hay una "próxima declaración verbal'' del gobierno de Uribe que signifique una "nueva agresión''.

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